Un jardín comunitario crea un espacio compartido para que los vecinos cultiven alimentos e intercambien conocimientos. Responsabilidades claras y un acceso fiable al agua ayudan a que el proyecto prospere.
Nuestro jardín da vida a esa idea con una rotación de riego semanal. Me uní a seis vecinos para plantar los primeros bancales el sábado pasado.





















